Entre unas cosas y otras llevo una temporada de muchas ocupaciones, sin tiempo para dedicarlo al blog, mientras espero una pizca de desahogo os dejo este sencillo problemita, a ver si lo resolvéis rápidamente.viernes, 27 de noviembre de 2009
Una de perros
Entre unas cosas y otras llevo una temporada de muchas ocupaciones, sin tiempo para dedicarlo al blog, mientras espero una pizca de desahogo os dejo este sencillo problemita, a ver si lo resolvéis rápidamente.jueves, 12 de noviembre de 2009
Cienfuegos. Yacht Club
Sí, Pili, íbamos por que lo óntico no es lo ontológico ni lo ontológico se deja equiparar a lo epistemológico, cuando, una vez terminada la sesión de Pilates, te encaminabas a iniciar la de Fitness acuático... Yo me dispuse a tomar un caramelo de eucaliptus sin azúcar, y tú añadiste que la racionalidad del hombre no es identica a su ser y que la mente tiene poder de veto sobre las acciones humanas, pero no es su motor ni su guía, porque el pensar nos descubre, e incluso revela el Ser, pero ni nos lo revela todo ni nos dice nada más que lo que en aquel momento el Ser es y cómo generalmente se comporta. Ahí sí, ¿lo ves? estuviste "sembrá", así que lo celebré con un 2º caramelito "Werther'S Original". Cuando ya nos despedíamos me hiciste recordar algo que te rondaba en la cabeza, a saber: que la relación de incertidumbre de Heinsenberg podría ser la metáfora para hacernos comprender que la incertidumbre no sólo es epistémica o debida a la observación, sino que es además ontológica por naturaleza. viernes, 6 de noviembre de 2009
Y uno se cree...

A la izqda de esta plaza estaba la casa de mi tía Elvira, mujer de ímpetu, que dedico parte de su vida a la política, llegando a ser Diputada en el Congreso. Otro día hablaremos de ella.
Excuse me, cada vez que me constipo me agarra un regustillo melancólico que da rubor.
jueves, 5 de noviembre de 2009
A. Silesius
Quiero dedicarlo a mi amigo "Äriastóteles".domingo, 1 de noviembre de 2009
Todos los Santos
Pues sí, mi santa madre ganó una vez un concurso radiofónico en donde se preguntaba cómo nos imaginábamos el cielo, la gloria. Había que describirlo y ella lo hizo tan bien, tal como lo pensaba y creía, que ganó el primer premio: unas gafas de sol de prestigiosa marca y óptica.Hoy, cuando rezaba frente a su lápida del cementerio me vino a la memoria esas gafas tan chulas y aquellas representaciones del paraíso con que mi madre nos obsequiaba y animaba de vez en cuando, pues fue mujer de robusta fe y le gustaba mucho hablarnos de cómo sería eso que “ni el ojo vió ni el oído oyó”( San Pablo, 1 Corintios 2,9) e igualmente de la dicha que sería poder ver a Dios “cara a cara” (y no morir en el intento, añado). Sí, mi madre creía con todas sus humanas fuerzas en Dios, e imagino y no me cabe duda, ahora estará contemplándolo. Por cierto, no sé qué pasó con sus hermosas gafas del premio, que fue a mí a quien envió a recogerlas…
sábado, 31 de octubre de 2009
Simplicidad. Elegancia
Se puede reconocer la verdad por su belleza y simplicidad.martes, 27 de octubre de 2009
Vigilia (2)
Pues sí, es moda de algun@s- que viene de lejos- esforzarse por sumergir totalmente su yo en una entidad impersonal que carece de toda cualidad y de toda definición, para llegar a un estado en el que la mente se vuelva completamente “plana” perdiendo todas sus actividades (y sin quedarse dormido ni muerto, claro).La gente que quiere practicar esto dice que ése sería el más puro estado de conciencia, júbilo pleno, carente de todo objeto y contenido, idea que me parece muy bien. Este estado es el último fin del Yoga, el culto de la unión, mejor dicho, identificarse totalmente con Dios ( o el Ser Infinito, creo que lo llaman) que está por encima de pensamientos y palabras.
Semejante vía de conciencia trascendental es una respetada tradición en algún país, pero por estos pagos lo que nos muestran y demuestran es más una práctica de relajación y como mucho una experiencia psicológica. Pero no es ni tiene el “atractivo” de una religión, de igual modo que el conocimiento del estado último del átomo no le sirve de nada a un virtuoso que se ocupe en imágenes en que los tales átomos hayan tomado forma.
Se necesita, sí, alguna condición de vacuidad para estudiar el estado de las cosas en su pureza primitiva, e igual puede decirse del espíritu humano, pero el estado original no es forzosamente el estado mejor. La forma concreta es una manifestación más perfecta que el átomo, y el hombre es más perfecto como tal hombre que allí donde se desvanece en una inconcreción original.
Y no me meto en más sembrados, que tengo que rezar, dormir, soñar, y mañana trabajar.
viernes, 23 de octubre de 2009
Gripe A (6)
jueves, 22 de octubre de 2009
"Ágora: Hipatia" (I)
El cine es un maravilloso medio para contar la Historia, pero tiene sus limitaciones: a veces, las ambiciones excesivas pasan factura. Los realizadores de «El Código da Vinci» pretendieron convertir a Magdalena en diosa y se pasaron. Amenábar pretende, nada más y nada menos, contar una historia a partir de la cual «el mundo cambió para siempre». Y se ha vuelto a pasar cuatro pueblos más. miércoles, 21 de octubre de 2009
Ordinariatos y otros líos
Mientras se aclara qué va a ser eso de los “Ordinariatos personales”, nuevo misterio, perdón, digo nueva estructura en consonancia con el compromiso en el diálogo ecuménico”, yo me voy a lo cuántico.Recordemos y no olvidemos, queridos blogueros, que los átomos que nos parecen materia son una concentración de energía! Que ya lo dijo Einstein. Toda la materia se forma y se mantiene únicamente gracias a una fuerza que mantiene al átomo como al más diminuto sistema solar. Pero como en el espacio no hay ninguna fuerza en sí, tenemos que suponer tras esa forma de energía a un Espíritu consciente e inteligente. ¡Este es el origen primario de la materia! Que ya lo dijo Max Planck (¡y no yo, je, je!).
Con razón (y aunque la razón sea una prisión) se nos dice por todas partes que la época materialista está liquidada y que nuevamente son los científicos quienes están cambiado la visión del mundo.
Las ciencias naturales que nos llevaron al materialismo puro y duro están superadas a través del reconocimiento de los grandes físicos, desde Werner Heinsenberg hasta nuestros días, la nueva física enseña que nuestro mundo mundial no se compone de materia en realidad. Lo que nos (a)parece sustancia sólida no es aglomeración de infinidad de las más pequeñas partículas fijas, sino una red de intercambio de impulsos y vibraciones de un campo energético invisible.
Hans Peter Dürr, físico de München, colaborador y seguidor en su día de W. Heinsenberg, lo cuenta así:
“Al final de la realidad en esta observación no está la materia, sino un campo, que no es material, sino que representa un tipo de potencial. Un potencial que tiene la facultad de materializarse. Este campo es sólo un único campo, del que está formado el universo entero… En el fondo todo es Espíritu.”
¡Lo que han tardao en darse cuenta!, digo.
martes, 20 de octubre de 2009
¿Qué me importa?

Bueno, que ya tenemos fecha de exámenes, el 22 de noviembre. Te lo digo a ti también, "P", que sé que me sigues sin estar entre mis seguidores. Ahora nos queda 1 mes. A ver qué hacemos. ¿Miramos temas o los quemamos?
¡A por ellos, que son muchos y valientes! ("¿Qué me importa naufragar, si Dios es el océano?")
Ciencia y Religión

lunes, 19 de octubre de 2009
El Palo
No tengo ninguna gana de escribir, ¿por qué?, porque me he llevado un palo, pequeño, pero palo. El otro día, esperando a alguien que no llegó. Así que me refugio en Lao-Tsé, a quien se le atribuyen las siguientes palabras, que desprenden una profunda sabiduría: jueves, 15 de octubre de 2009
Teresa de Ávila

Esta es una oración que escribió Sta. Teresa a los 51 años, oración que asustó a los censores eclesiásticos.
En el año 1578, el nuncio le extendió un “certificado de mala conducta”, llamándola en una carta dirigida a Roma, “mujerzuela inquieta, vagabunda, inobediente y obstinada, que bajo la apariencia de religiosidad inventa falsas enseñanzas; explica cual catedrático de teología a pesar de que san Pablo dice que las mujeres no deben hablar”.
Gregorio XIII dijo de ella en una carta que era “una monja sucia e inmoral, lasciva en alto grado y que utiliza sus actividades de fundaciones para entregarse a sus vicios”. Teresa de Ávila, hoy Doctora de la Iglesia, se hizo sospechosa como herética y tuvo que cerciorarse una y otra vez ante la Inquisición de la ortodoxia de sus escritos.