In Liebe Vereint Bis In Dem Tode

La parroquia de la imagen es la de Zambroncinos del Páramo (León).

jueves 3 de diciembre de 2009

San Pablo y sus "cosas"

Para no hacer más difícil la caridad, que, de por sí, ya es bastante difícil. No pretendo edulcorar las palabras de san Pablo en 1 Cor 13, 7, pero no es fácil. La traducción normal dice que la caridad "todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta ". Para versiones recientes, también la litúrgica, la palabra "todo" se entiende adverbialmente: sin límites, o bien, siempre, pero la dificultad sigue: parece pedirnos transigir y consentirlo todo.
Ahora bien, si esto es verdad, no sólo se me pide un imposible, sino también una aberración: tengo que ser crédulo (creerlo todo), ingenuo y tonto (soportar todo), resignado y pasivo (aguantarlo todo). Puesto que Dios está detrás de esas palabras, mi pregunta es: ¿puede pedirnos Dios realmente que toleremos todo y a todas horas?

Una verdad o una norma moral de la revelación no puede contradecir las demás verdades o normas morales. Si Jesús nos pide que seamos precavidos y astutos, como la serpiente, no puede decir san Pablo que tengamos que tolerar y aguantar todo. Quien tolera el pecado ajeno se hace cómplice del mal. Quien disculpa acríticamente las mentiras de la propaganda peca contra la verdad, ¡pero "la caridad sin la verdad está ciega"! (Card. Ratzinger).

Con una pregunta concreta: ¿La tolerancia ilimitada que se ha tenido con ciertos abusos de sacerdotes católicos en estos años pasados era más evangélica que la tolerancia cero que ahora desea la Iglesia? No puede justificarse 1 Cor 13 diciendo que describe el amor de san Pablo a sus cristianos. Por dos razones: porque aquí san Pablo no habla de sí mismo, ni pide a los corintios: "Sed imitadores míos" (como en otros pasajes: 4, 16; 11, 1); y porque san Pablo, buen padre espiritual, no les toleró todo, ni mucho menos. Sólo él en el Nuevo Testamento emplea la palabra griega noutheteîn y nouthesía (= corregir, castigar; corrección, castigo). Sabía muy bien que la corrección y el castigo forman parte del auténtico amor paterno. Sabía muy bien, antes de que lo dijera san Agustín, que el amor puede adoptar formas de severidad, porque es muy exigente.

Tampoco podemos decir que estas palabras de san Pablo se refieren al amor de Dios tal como se manifestó en Jesús, porque Dios no tolera todo, ni ilimitadamente (¿a qué viene, si no, el "no tendrás otro Dios fuera de mí", y su rechazo frontal de todo ídolo?); y Jesús tampoco tolera todo, ni ilimitadamente (¿a qué viene, si no, un látigo de cuerdas en el mercadillo instalado en los atrios del templo?).

¿Solución? O cambiamos el concepto de tolerancia , que implícitamente es igual a "consentimiento" (toleramos lo que consentimos), o hay que buscar una explicación en el mismo texto paulino. ¿Cuál? En el griego del Nuevo Testamento existe un presente de indicativo que los gramáticos llaman "de conato", porque indica una acción que se intenta pero de hecho no se ejecuta. Basta un ejemplo: la pregunta literal de Jesús en Jn 10, 32: "¿Por cuál de mis obras me apedreáis?" no puede traducirse así, porque de hecho no estaban apedreándolo. El sentido verdadero es: "¿Por cuál de mis obras intentáis (pretendéis, estáis dispuestos a, tratáis de, etc.) apedrearme?"
Entendiendo así los verbos de 1 Cor 13, 7, como fórmula de una intención, de una actitud o de un deseo, tenemos que el amor de caridad procura, intenta, está en actitud de disculpar, de aguantar, de soportar, etc.
(Si alguno no acepta esta interpretación, tendré con él una tolerancia ilimitada, pero... seguiré pensando lo mismo que ahora).
(Manuel Iglesias, S. J.)

miércoles 2 de diciembre de 2009

Anécdota del día

Volvía a casa tras hacer unas gestiones y tomé el Metro, al llegar a las escaleras mecánicas hallé a unos chavales de entre 14 y 17 años que se divertían bajando montados en la barandilla, de espaldas, y subiendo al punto de partida impulsándose con los brazos; era un juego muy peligroso, pues estas escaleras son elevadísimas; se me ocurrió decirles que tuvieran cuidado, pues podían caer y hacerse daño. Nada más. Pero hete aquí que cuando yo bajaba en solitario, pues no había nadie más en ese momento, de pronto y desde arriba uno de los chavales me gritó: “¡Ahora te caes tú!” y sin que yo sepa cómo (escuché como una patada en el suelo) interrumpieron bruscamente el mecanismo de la escalera parándose ésta de golpe y haciéndome casi tambalear en mitad de las alturas. No caí, pero el sobresalto no me lo quitó nadie. Ellos prorrumpieron en carcajadas y escaparon corriendo. Una vez superada la desagradable sorpresa casi sonreí por la “travesura” de estos adolescentes que así pagaban mi preocupación inicial por su integridad física. Continué el viaje pensando en lo que me habría podido pasar si hubiera caído, y ya no yo, sino cualquiera tal vez incluso de más edad…, en la irresponsabilidad de esos muchachos y en la falta de no ya buena, sino de elemental educación que han recibido estos inútilmente arriesgados jóvenes, así como en ¡cuánto habría sentido que cualquiera de ellos se hubiese roto la crisma!
Imagen: Colegio Hermanos Maristas. Cienfuegos. Cuba. 1927.

martes 1 de diciembre de 2009

Intelligo ut credam


¿De San Agustín y de locos todos tenemos un poco? No en mi caso.
Decía en un viejo post que un anciano monseñor que conozco tenía decidido leer las obras completas de este santo, 30 tomos, poco a poco…, no sé por dónde irá, pero me llamó la atención porque yo también soy “fan” de este filósofo- teólogo, que para mí está entre los mejores de la historia de la Humanidad. Para quien por falta de tiempo u otras razones no lo conozca aún, dejo aquí este enlace para descargar sus “Confesiones” una de sus grandes obras. Si lo lees, flipas. Credo ut intelligam.
"Entiende para creer, cree para entender".
Imagen: Finca de Cabada. Cienfuegos. Cuba. 1911.

viernes 27 de noviembre de 2009

Una de perros

Entre unas cosas y otras llevo una temporada de muchas ocupaciones, sin tiempo para dedicarlo al blog, mientras espero una pizca de desahogo os dejo este sencillo problemita, a ver si lo resolvéis rápidamente.
"Mi padre sacó un plato de galletitas para sus perros. Primero, se acercó el más viejo y se comió la mitad más una. Luego se aproximó el segundo perro y comió la mitad de lo que encontró y una más. Luego vino el tercero y comió la mitad de lo que halló y una más. Luego el cuarto y más pequeño se acercó y comió la mitad de lo que encontró y una más, y las galletitas se acabaron.
¿Cuántas había en el plato al empezar? Es decir, ¿cuántas encontró el primer perro?"
Bien, pues ya me diréis, es muy sencillo.
Para acompañar este post os dejo una auténtica foto de mi padre examinando el horizonte ruso, en 1943. (Por entonces, aún no era mi padre, je, je!) Y os participo que hoy es mi cumpleaños.
Os invito a una copa virtual.

jueves 12 de noviembre de 2009

Cienfuegos. Yacht Club

Sí, Pili, íbamos por que lo óntico no es lo ontológico ni lo ontológico se deja equiparar a lo epistemológico, cuando, una vez terminada la sesión de Pilates, te encaminabas a iniciar la de Fitness acuático... Yo me dispuse a tomar un caramelo de eucaliptus sin azúcar, y tú añadiste que la racionalidad del hombre no es identica a su ser y que la mente tiene poder de veto sobre las acciones humanas, pero no es su motor ni su guía, porque el pensar nos descubre, e incluso revela el Ser, pero ni nos lo revela todo ni nos dice nada más que lo que en aquel momento el Ser es y cómo generalmente se comporta. Ahí sí, ¿lo ves? estuviste "sembrá", así que lo celebré con un 2º caramelito "Werther'S Original". Cuando ya nos despedíamos me hiciste recordar algo que te rondaba en la cabeza, a saber: que la relación de incertidumbre de Heinsenberg podría ser la metáfora para hacernos comprender que la incertidumbre no sólo es epistémica o debida a la observación, sino que es además ontológica por naturaleza.
En fin, marché pensando que cuando se enterasen Isa y Luisa de lo tuyo...
Como no te gustan las estampitas, te dejo una imagen del 1931, el Yacht Club de Cienfuegos (Cuba).

viernes 6 de noviembre de 2009

Y uno se cree...


Sí, pasé 10 años de mi vida en los que cada vez que me asomaba a alguno de mis balcones veía exactamente lo que aparece en la imagen (y algo más)pues la foto está tomada desde mi casa (hoy banco BBVA). Ese autobús, el Portillo se llamaba, que me llevaba al colegio, en La Línea de la Concepción; esa entrada a la Alameda en donde tanto jugué, y enterré “tesoros”… El quiosco de la derecha que una noche de tormenta derribó el viento mientras mi madre, mi hermano y yo, atemorizados, rezábamos el Rosario, y el quiosquito bajo el árbol, en donde me surtía de pipas, regaliz, altramuces y cambiaba cuentos del Capitán Trueno. En la foto no se puede apreciar la luz sanroqueña, que es única e inigualable o, al menos, yo la recuerdo así, especial, francamente de ensueño.
A la izqda de esta plaza estaba la casa de mi tía Elvira, mujer de ímpetu, que dedico parte de su vida a la política, llegando a ser Diputada en el Congreso. Otro día hablaremos de ella.
Excuse me, cada vez que me constipo me agarra un regustillo melancólico que da rubor.

jueves 5 de noviembre de 2009

A. Silesius

Quiero dedicarlo a mi amigo "Äriastóteles".

Die zarte Gottheit ist ein Nichts und Übernichts:
Wer nichts in allen sicht, Mensch, glaube, dieser sicht's

Gott ist so über all's, dass man nicht sprechen kann,
Drum betest du ihn auch mit Schweigen an.

Schweig, Alleliebster, schweig: kannst du nur gänzlich schweigen,
So wird dir Gott mehr Gut's, als du begehrts, erzeigen.

Mensch, so du willst das Sein der Ewigkeit aussprechen,
So musst du dich zuvor des Redens ganz entbrechen.

Je mehr du Gott erkennst, je mehr wirst du bekennen,
Dass du weniger ihn, was er ist, kannst nennen.

Niemand red't weniger als Gott ohn Zeit und Ort:
Er spricht von Ewigkeit nur bloss ein einzig Wort.

Wen du an Gott gedenkst, so hörst du ihn in dir,
Schweigst du und wärest still, er red'te für und für.