viernes, 15 de mayo de 2009

Carlos Castilla Del Pino


Tras las sucesivas muertes de familiares míos sucedidas durante este mes de Mayo, ahora, hoy, esta madrugada ha fallecido mi tío Carlos, prestigioso psiquiatra llamado en los años 70 “el psiquiatra rojo”; su vida fue una entrega constante y sin reservas a su vocación profesional. Pongo aquí estos versos, que sé le gustaban:
Soy inmortal
Sé que la órbita que escribo no puede medirse con el compás de un carpintero,
y que no desapareceré como el círculo de fuego que traza un niño en la noche con un carbón encendido.
Soy sagrado.
Y no torturo mi espíritu ni para defenderme ni para que me comprendan.
Las leyes elementales no piden perdón.
(Y, después de todo, no soy más orgulloso que los cimientos desde los cuales se levanta mi Casa.)

3 comentarios:

Eterna aprendiz dijo...

Entrañables versos que acompañan en este triste día por la pérdida del gran psiquiatra y literato que fue tu tío.

Que acertado lo de:
"Y no torturo mi espíritu ni para defenderme ni para que me comprendan".

Lo siento mucho.

Un abrazo.

Diego Fernández Magdaleno dijo...

Un cordial abrazo,

Diego

Anónimo dijo...

chére cousine, malgré que je n'ai pas us l'honneur de connaitre ton oncle Carlos dont tu met en valeur sa carrière comme psychiatre, et a juste titre,je te prie d'accepter on mon nom propre, ainsi que ma famille mes plus sincères condoléances j'ai beaucoup apprécié également l'éloge que tu fait de sa carrière, ainsi que ces magnifiques vers que tu lui dédit .je t'embrasse très fort Emile