Estos piececitos se elevaron hasta el cielo.Que descansen en paz.



En el parque, paseando al perro, he visto de nuevo al vagabundo que vive allí. Durante el invierno pasaba el tiempo metido en una caja alargada, (parecía su ataúd, de cartón) acurrucado en su interior con una manta.. Ahora, que hace muchísimo calor, suele estar sentado en el suelo bajo un árbol, con el torso desnudo, encima de otro cartón a modo de estera, silencioso, extremadamente delgado, mirándonos pasar u ocupándose de sus quehaceres… no siempre los más recomendables para un parque público, como muestro en esta su foto de hoy.
Hoy quiero hablar de mi amiga Leo, en parte porque se lo he prometido y también porque se lo merece.
125 gramos de hierba luisa,
Leyendo un escrito de la Penitenciaría Apostólica y yéndoseme el santo al cielo terminé pensando en que no hace tanto tiempo, sino bien poco, los presos que trabajaban en la cárcel podían redimir su condena día por día; día currado, día descontado, así, por lo pronto y sin contar otros beneficios reducían a la mitad la duración de su estancia en la trena.