
A la izqda., Miguel, ganadero andaluz, que fue asesinado en la guerra civil sin comerlo ni beberlo, pues nunca participó en rollos políticos y su único “yerro” fue ser propietario de un cortijo en San Roque (Cádiz) “La Aguzadera”.
A la drcha., Alberto, nació en La Habana, Cuba (cuando ésta era española) de familia colonial-terrateniente, (llegó el Fidel y... ¡adiós a las fincas!) militar y cartagenera, emparentada con el Marqués de Marín. Se enamoró de una bella joven de 22 años, mi abuela, claro, y se casó con ella teniendo él 42. Fue coronel de Infantería y murió de diabetes.
A ver si otro día me animo con las abuelas, que también lo merecen, y de paso me quito otro post de encima.
4 comentarios:
Yo fotos tan buenas de mis abuelos no tengo, pero este tema siempre es bueno para sacarlo a la luz, muy entrañable y to.
Mi abrazo
Pues a lucir abuelitos bien orgulloso. ¡Qué guapos eran! Y lo de los asesinatos de la guerra es lo más crudo, pero ahí está nuestro pasado y espero que jamás se repita algo así, al menos no por aquí, porque guerras siempre ha habido y habrá, por desgracia. un besote ya a animarse con las abuelas, querido Dyas.
Para nada es aburrido. Ha sido interesantísimo. Conocer historias de esta familia bloguera es apasionante. Te lo agradezco mucho.Espero a las abuelas
Gracias a Yahuan, Dalianegra y Ángel! Pensaba que este post no gustaría a nadie...
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