miércoles, 21 de octubre de 2009

Ordinariatos y otros líos

Mientras se aclara qué va a ser eso de los “Ordinariatos personales”, nuevo misterio, perdón, digo nueva estructura en consonancia con el compromiso en el diálogo ecuménico”, yo me voy a lo cuántico.
Recordemos y no olvidemos, queridos blogueros, que los átomos que nos parecen materia son una concentración de energía! Que ya lo dijo Einstein. Toda la materia se forma y se mantiene únicamente gracias a una fuerza que mantiene al átomo como al más diminuto sistema solar. Pero como en el espacio no hay ninguna fuerza en sí, tenemos que suponer tras esa forma de energía a un Espíritu consciente e inteligente. ¡Este es el origen primario de la materia! Que ya lo dijo Max Planck (¡y no yo, je, je!).
Con razón (y aunque la razón sea una prisión) se nos dice por todas partes que la época materialista está liquidada y que nuevamente son los científicos quienes están cambiado la visión del mundo.
Las ciencias naturales que nos llevaron al materialismo puro y duro están superadas a través del reconocimiento de los grandes físicos, desde Werner Heinsenberg hasta nuestros días, la nueva física enseña que nuestro mundo mundial no se compone de materia en realidad. Lo que nos (a)parece sustancia sólida no es aglomeración de infinidad de las más pequeñas partículas fijas, sino una red de intercambio de impulsos y vibraciones de un campo energético invisible.
Hans Peter Dürr, físico de München, colaborador y seguidor en su día de W. Heinsenberg, lo cuenta así:
“Al final de la realidad en esta observación no está la materia, sino un campo, que no es material, sino que representa un tipo de potencial. Un potencial que tiene la facultad de materializarse. Este campo es sólo un único campo, del que está formado el universo entero… En el fondo todo es Espíritu.”
¡Lo que han tardao en darse cuenta!, digo.

1 comentario:

Äriastóteles Lumínico dijo...

El final es muy bueno.

¿Cómo podemos hacer para reírnos sin que los demás crean que nos reímos de ellos, sino del delicado isomorfismo que advertimos en las ironías que ellos mismos han vertido?:

"¡Lo que han tardao en darse cuenta!, digo".

PS

Lo que quiero decir es que me río del materialismo cientificista.

Un abrazo